Ángel anónimo dona alimento para los animales del refugio Santa Rosa de Lima
Por: Jordan Espinosa, 25-09-2026 .
La donación de siete bultos de croquetas permitirá cubrir varios días de alimentación para los perros, gatos y zarigüeyas que diariamente son atendidos en el refugio.
Ciudad Victoria, Tamaulipas / Jordan Espinosa.- Un gesto de solidaridad alegró a los animales del refugio Santa Rosa de Lima, luego de que una persona, que decidió mantener su identidad en el anonimato, dejara pagados siete bultos de croquetas para los perros, gatos y zarigüeyas que se encuentran bajo el cuidado de la animalista Mía Fresy.
La presidenta del refugio agradeció públicamente este apoyo y explicó que el donador se comunicó con ella para informarle que había dejado cubierta la compra de los alimentos en “La Casita de las Croquetas”, dejando claro que su única intención era contribuir al bienestar de los animales sin buscar reconocimiento.
“Gracias a la persona que me llamó y me dijo que me había dejado pagado siete bultos de croquetas en La Casita de las Croquetas. Nos hizo muy feliz.”
Mía Fresy destacó que mantener un refugio representa un esfuerzo económico considerable, pues diariamente se consumen alrededor de 40 kilogramos de croquetas, equivalentes a dos bultos de alimento, por lo que los siete bultos donados representan aproximadamente tres días y medio de comida para los animales que atiende.
“Si algún día piensas en ayudarme y no sabes cómo hacerlo, esta es una opción: croquetas para mis niños. Diario consumimos 40 kilos de croquetas, o sea, dos bultos.”
La animalista, reconocida por su constante activismo en favor de los animales, señaló que gran parte de los recursos necesarios para atender a perros, gatos y otros animales en situación vulnerable se obtienen mediante donaciones de personas que se solidarizan con su labor. A través de estos apoyos es posible cubrir necesidades básicas como alimento y atención para los animales heridos, enfermos o rescatados que llegan al refugio.
La historia del donador anónimo también pone de manifiesto los gastos que diariamente enfrentan los animalistas que sostienen refugios y realizan rescates, muchas veces con recursos propios y con el respaldo de ciudadanos que deciden contribuir de manera directa. En este caso, siete bultos de alimento significaron un importante respiro para el refugio Santa Rosa de Lima y, sobre todo, comida asegurada para decenas de animales durante varios días.